Profanación de tumbas (García 1)

19/06/2009

cement_01Mi nombre es García, sí ya sé que hay muchos, igual que mi segundo apellido que es nada menos que González; la faena se remata con mi nombre que es José. Soy comisario de policía y si algún escritor me elige como protagonista de sus novelas debería cambiarme el nombre. Brunetti, Dalgliesh, Wallander, esos si suenan bien, qué le vamos a hacer soy Pepe García y mi superior me ha enviado a investigar cement_11Aciertas profanaciones de tumbas que últimamente se han producido en algunos cementerios de la capital. Siempre me tocan estas historias y soy el hazmerreir de mis compañeros, ellos persiguen asesinos en serie, narcos, pederastas y demás, la emoción de los telediarios.

Detrás de estos escarnios en los camposantos suelen estar perturbados de esos que inexplicablemente han cruzado la línea, que los interrogas y tienen la mirada perdida, se ríen sin motivo, mueven nerviosamente las piernas y te das cuenta que sus dios lo ha abandonado para siempre. Pero este no era el caso, la cosa parecía más seria, de gente bien organizada, con sus reivindicaciones y todo. Por lo visto se trata de varios individuos, a los que ya tengo localizados, que pretenden llamar la atención sobre la injusticia, que según ellos, se está haciendo con los muertos de la Guerra Civil, con todas esas fosas comunes que nadie se atreve a desenterrar, la justicia pasa la pelota por distintos tejados, los políticos ya sabemos lo que quieren y mucha gente mira para otro lado.

cement_02AEste grupillo se ha dedicado a extraer cadáveres de dirigentes nacionalistas y de aquellos que lucharon en el bando franquista, por supuesto las tumbas menos vigiladas, llevarlos a un lugar desconocido y enterrarlos en una fosa común. Mediante un comunicado en Internet, difundido a través de un servidor ruso con sede en un país nórdico, no entiendo este tejemaneje, han declarado que no revelarán nada hasta que los jueces dicten resoluciones para que se exhumen todos los muertos de los perdedores de la guerra. Nunca había pensado que con los cadáveres se pudiera extorsionar a la justicia.

cement_09ALas organizaciones para la Recuperación de la Memoria Histórica se han desmarcado del asunto, se han declarado en contra de este expolio y han afirmado que entre sus reivindicaciones no está la venganza.

Hace días seguí al grupo, su vestimenta era una mezcla de gótico y alternativo tipo plaza Tirso de Molina, llevaban un loro que escupía música de The Cure y de Joy División, hicieron una merendola en el San Isidro encima de una lápida abandonada a la hora del crepúsculo y sus caras avinagradas daban más miedo un el mar de cruces que se veía a lo lejos. Llevaba unas flores en la mano, me acerqué y me hice pasar por un viudo que recuerda y reza a su amada, así estuve un rato, miraba sus caras, fotografiaba con disimulo y oía sus conversaciones, esas eran mis órdenes.

Hace una hora me llama mi jefe, han ido a detenerlos para los interrogatorios de rutina y no han encontrado ninguno. Parece que han huido a algún país centroeuropeo. Que mañana me pase para nuevas instrucciones, como siempre. Si, amo.

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Al panadero que tiró un brazo a la basura

11/06/2009

Si usted fuera un conductor pillado en flagrante delito, le habrían quitado todos los puntos, le hubieran puesta una multa de gran cuantía y, por supuesto le encerrarían durante algún tiempo. Repasemos la lista: baja doscientos euros a sus empleados y culpa de ello a la crisis, trabajan doce horas para ganar setecientos euros sin alta en la Seguridad Social, libre de impuestos, total porque son inmigrante sin papeles. Es decir, para usted son meros esclavos, esto hace que viajemos varios siglos atrás.  Uno de sus trabajadores pierde el brazo en una de sus máquinas por un inesperado accidente, su hijo – ¿por obediencia?, ¿miedo? – lo lleva al hospital y lo deja tirado como a un perro a unos metros para que nadie lo vea mientras le da una advertencia inexplicable. Todo un ejemplo de buen samaritano.

Extrapolemos: ¿Existen más empresas como la suya? ¿Hay empresarios con las mismas ideas que usted? ¿Cuántas personas existen que nieguen auxilio? Claro que hay comportamientos peores que el suyo. No pongo ninguno, siempre se mete la pata en esto,  y si no que se lo pregunten a los Obispos.

Por último alguna idea malsana, ¿qué sintió al deshacerse del brazo de este hombre y tirarlo a la basura? ¿A quién ordenó que limpiara la máquina? ¿Lo hizo usted mismo u ordenó a otro esclavo que lo hiciera?

Con todos  mis respetos para el trabajador inmigrante sin papeles, le dedico a usted, Basuraseñor panadero de Gandía esta fotografía por si se arrepiente de su nefando.

Sin conocerle le retiro mi saludo


A un miembro de un ex

07/06/2009

Es difícil escribir una carta a algo tan extraño como un apéndice, sería raro escribir, querido miembro o mi estimada extremidad, pero sería señor falo o apreciado amigo verga. El caso es que quiero decirle que tengas mucho cuidado con el afiliado al que cuelgas, según parece es a un ex premier de no sé que país del antiguo telón de acero que no se le ocurrió mejor idea que ir a las fiestas de otro primer ministro y hacerse amigo de él, tendrías que reprochárselo y engatillarte durante una larga temporada. Tienes que protegerte mejor y fíjate que la humilde finca esa de Cerdeña está protegida y vigilada por militares y tú ahí, libre de todas tus vergüenzas, sin saber si tu amo pensó que tenías que airearte, lucirte ante otros cuerpos más jóvenes que quizás conozcas intímamente, o descansar después de algún acto, no sabemos exactamente cuál. En la foto que está dando la vuelta al mundo y que te ha hecho famoso, se te ve ligeramente ladeado hacia la izquierda y eso no de debe gustar mucho a tu cofrade que representa a la derecha más dura de su país. Reitero, ten cuidado, pues el jefe de ese partido es negacionista del cambio climático y peligra tu integridad, sabrás que estar al sol mucho tiempo produce cáncer de piel y tu fisonomía quedaría muy fea, demasiado antiestética.

Imagen 038Por último recomendarte que, si puedes, elijas quién te besa, de momento parece que las chicas de la villa Certosa son jóvenes pero no te fies y si no mira lo que puede ocurrir, observa la foto que te dedico, hecha en la isla de Gran Canaria en un mercadillo de un pueblo cuyo nombre ahora no recuerdo y tampoco es importante.

Un saludo lejano


Investigación sobre un Cristo libre de toda sospecha

05/06/2009

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Tenía ya cierta experiencia haciendo fotos con mi nikon, una FM que me compré con mi primer sueldo, me había hartado de hacer retratos, a la familia, amigos y gente anónima que me encontraba por la calle o en mis viajes. Las Iglesias, catedrales y monumentos diversos se quedaban archivados en los portanegativos sin destino aparente; igual pasaba con los paisajes, que sólo servían para hacer malas postales que enviar a un conocido y ponerle cualquier tontería, desde Miño con cariño una postal fenomenal, El Cuervo, verano de mil novecientos algo.patines

Así que, un día, allá por los años no recuerdo cuales, me fui con mi cámara al Rastro y aquello me pareció una mina, gasté dos carretes Ilford de cuatrocientos asa que me costaron lo suyo pero que dieron un gran resultado, no desde el punto de vista artístico, si no monetario. Verán ustedes, estuve toda esa mañana de domingo primaveral manchando de sudor una gorra  de los Yankees de Nueva York mientras disparaba como un poseso todo lo que el suelo o algunas mesas desvencijadas me ofrecían. Hasta que no pasó un buen rato no me percaté que un hombre me seguía, por automatismo protegí mi mochila y los objetivos que en ella había, pero ese hombre no tenía pinta de ratero, su Lacoste pistacho, pantalón blanco sin arrugas, italianos en los pies y unas Rayban superglasses estilo shérif de alguna población en el desierto de Mojave, confirmaban otra cosa. Me sonrió sin enseñarme mucho sus dientes inmaculados y yo torcí la boca enigmáticamente, o eso creí.

clarinetes¿Quieres ganar algún dinero fácil?, me soltó a bocajarro y tuteándome pues me doblaba en edad. ¿Qué?, o algo así contestaría arqueando demasiado las cejas. No te asustes, pero no me serenaron sus palabras, se trata de hacerme unas fotos. Iba a dispararle una a su jeta y vi que mi nikon se reflejaba dos veces en sus maravillosos UV protection. No se trata de hacérmelas a mí, me dijo poniendo una mano delante del objetivo, se trata de un puesto que hay aquí cercano, añadió señalando a una esquina. ¿Y eso?, debí decir. Así que me explicó el asunto.

Su madre, que vivía sola en Mesón de Paredes, fue victima de un robo en su casa y, como todos sabemos, muchos de esos objetos se ofrecen en El rastro y de esa forma se lucra quién no debe como consecuencia del pillaje. Al hombre le habían dicho que las cosas eran así pero no confiaba en absoluto en dar con algún objeto de su madre, por eso fue solamente a observar y dio con una pieza de museo que su madre conservó de su padre y este del suyo, propiedad que se pierde en el tiempo, un crucificado de marfil sin madera. Posiblemente, me explicó, existan otras cosas de menor valor pero muy sentimentales para mi madre y mi familia, bastaría con… y se llevó la mano al bolsillo para sacar una cartera repleta de billetes que sin pudor me ofrecía, a un estudiantegramofono sin recursos.

Fuimos hasta el puesto de marras y me puse manos a la obra, allí había una señora disfrazada de viuda, llena de joyas, sentada en un trono; una especie de sillón rojo bastante antiguo que, supongo se vendería. Al verme disparar y disparar mi nikon me echó una maldición que en aquel momento no entendí y que espero no se cumpla nunca, sea la que sea; sólo me dio tiempo a decir entre dientes, tu padre por si acaso, eso que aprendimos todos en la escugafasela. El caso es que la señora llamó a su hijo, este a su hermano, éstos a sus primos y todos querían arrebatarme aquello que tanto me costó. El hombre del lacoste llamó a unos polis cercanos,  yo me aferré a mi cámara, los primos me miraban amenazantes, danos ese carrete, no tienes derecho …Omito los insultos. Los agentes del orden pusieron paz, nos acompañaron un tramo y nos contaron lo que ya sabíamos con las cosas que se venden en El Rastro.

Días mas tarde me presenté en casa del hombre con las fotos recién reveladas, me presentó a su madre. Señora, le dije y abrí el sobre con las imágenes, se las entregué y ésta le dice a su hijo: este no es mi cristo.cena_01


La verdadera Historia de Luciano Vitrinas

03/06/2009

Hay mucha gente en el barrio que conoce a Luciano Vitrinas, un anciano que pasea parsimonioso por las calles, dicen que fue eskprate09pintor y que tuvo un accidente que le impidió coger los pinceles por eso va con su cámara de fotos colgada del cuello, una vieja Leica IIIf quizás de los años cincuenta. Solo fotografía a los escaparates pero nadie ha visto el resultado hasta ahora.

28_0031Sus vecinos también dicen que estuvo en la cárcel por no se sabe qué delito, pero lo cierto es que fue confundido con un asesino en serie que se parecía mucho a él, cuando se deshizo el entuerto se largó una temporada para recuperarse. Al regresar la gente le preguntaba por la calle y él se ponía a cantar en un perfecto inglés el tema Sphyco Killer de los Talking Heads. El caso es que se creó una leyenda negra entorno a su persona, fue tachado de exhibicionista, voyeur y no se sabe cuantas mentiras más; aunque nadie le había visto hacer una foto que no fuera a sus obsesivos escaparates. En su defensa deben saber que este hombre perdió a su familia en una accidente, a su mujer y a sus dos hijos y eso le hizo caer en desgracia. Su mente se trastornó pero conservaba una memoria prodigiosa, a pesar de que sus depresiones le llevaro25_0028Bn a enajenación discontinua de forma que a veces mantenía la cordura y un rato después merecía ser tratado su desorden.

Su persistente fijación por los escaparates no viene de esa leyenda de pintor, fue porque uno de su bloque le recordaba a Matisse al final de sus días. Luciano padecía de una isquemia crónica en sus extremidades inferiores, o sea que tenía mal la circulación y el médico le explico que se llamaba la eskprate02Benfermedad de los escaparates ya que el dolor que siente el paciente al andar, obliga a descansar cada cierto tiempo, lo que se conoce como una claudicación intermitente. De ahí que nuestro hombre desempolvara su Leica. El médico le había recomendado andar y que se parara al sentir el más mínimo dolor y pensó que esa era la mejor manera de sobrellevarlo.

Tampoco era verdad que Luciano fuera hijo de un famoso falangista caído en desgracia. Lo que pasó fue que se pintó una camiseta que tenía una enorme mancha de grasa que parecía el mapa de África, imposible de quitar, con dos rotuladores viejos que encontró por ahí cuyos colores eran rojo y negro; todo esto antes de que se legalizaran los sindicatos anarquistas. Cuando se lo recordaban él se ponía a cantar lo de las barricadas.

Lo que nadie sabe es que Luciano tuvo que irse a una residencia, vendió su buhardilla de la calle San Cosme y San Damián ,yo se la compré y allí me encontré los negativos.

In Memoriamautoeskprt2